Los inmunosupresores se utilizan para aplacar la respuesta inmunitaria en el trasplante de órganos y en enfermedades autoinmunitarias. Algunas de las clases más importantes de fármacos que se utilizan son:
1-Glucocorticoides
2-Inhibidores de calcineurina
3-Anti proliferativos/anti metabólicos
4-Agentes biológicos (anticuerpos)
Los fármacos de esta categoría han generado un porcentaje grande de buenos resultados clínicos para tratar trastornos como el rechazo inmunitario agudo de órganos trasplantados, y enfermedades auto inmunitarias graves.
Sin embargo, las terapéuticas en cuestión obligan a utilizarse de modo permanente y suprimen de manera inespecífica todo el sistema inmunitario, de modo que los pacientes quedan expuestos al riesgo enorme de infecciones y de cáncer.
Los inhibidores de calcineurinas y los glucocorticoides, en particular, son nefrotóxicos y diabetógenos, efectos que limitan su utilidad en diversas situaciones clínicas. Los preparados de anticuerpos monoclonales y policlonales dirigidos a células T reactivas son terapéuticas complementarias importantes y proporcionan una oportunidad única para dirigirse de manera específica a células inmunitarias-reactivas. Hoy en día se encuentran en desarrollo muchos agentes terapéuticos más selectivos y se espera que revolucionen la inmunoterapia en el siguiente decenio.



